2 de julio de 2026
Bienestar Emocional
Sugerencias para mantenerse conectado socialmente
Todas las personas necesitan tener interacciones sociales para sobrevivir y prosperar. Pero a medida que las personas crecen, a menudo pasan más tiempo solas. Estar apartadas puede hacer que las personas mayores sean más vulnerables a la soledad y al aislamiento social, lo que puede afectar su salud y bienestar. Hay estudios que muestran que la soledad y el aislamiento social están asociados con mayores riesgos de tener problemas de salud, como enfermedades cardíacas, depresión y deterioro cognitivo. Si no goza de buena salud, es más probable que se sienta socialmente aislado o solo. Esto puede poner en riesgo su salud física y mental. Los adultos que están solos o socialmente aislados son menos saludables, tienen estadías hospitalarias más prolongadas y son readmitidos en el hospital con más frecuencia. ¿Cuál es la diferencia entre la soledad y el aislamiento social? El número de personas mayores de 60 años está aumentando y con frecuencia, muchos están socialmente aislados y se sienten solos.
La soledad y el aislamiento social son diferentes, pero están relacionados. La soledad es la sensación angustiante de estar solo o separado de los demás. El aislamiento social es la falta de contactos sociales y tener pocas personas con quien interactuar regularmente. Usted puede vivir solo y no sentirse solo ni aislado socialmente, y puede sentirse solo incluso estando con otras personas. Los adultos mayores están en mayor riesgo de aislamiento social y soledad debido a los cambios en la salud y las conexiones sociales que pueden venir con el envejecimiento, como la pérdida de audición, la vista y la memoria, discapacidades, dificultades para moverse y/o la pérdida de familiares y amigos. ¿Cómo puede el sentirse solo o aislado afectar la salud de las personas mayores? Las personas que están socialmente aisladas o solas tienen más probabilidad de ser admitidas en la sala de emergencias o en un asilo de ancianos. El aislamiento social y la soledad también están asociados con un mayor riesgo de: • Presión arterial alta • Enfermedades del corazón • Obesidad • Función inmunitaria debilitada • Ansiedad • Depresión • Deterioro cognitivo Las personas que se sienten solas o socialmente aisladas quizás hagan muy poco ejercicio, beban demasiado alcohol, tengan el hábito de fumar o no duermen bien, lo que puede aumentar aún más el riesgo de tener problemas de salud graves. Las personas que se sienten solas tienen dolor emocional. Perder el sentido de conexión y comunidad puede cambiar la forma en que una persona ve el mundo. Las personas que padecen de soledad crónica pueden sentirse amenazadas y desconfiar de los demás. El dolor emocional puede activar las mismas respuestas de estrés en el cuerpo que el dolor físico. Cuando esto se prolonga durante mucho tiempo, puede provocar una inflamación crónica (liberación sobre activa o prolongada de sustancias que pueden dañar los tejidos) y una inmunidad reducida (capacidad para combatir enfermedades). Esto aumenta el riesgo de enfermedades crónicas y puede hacer a una persona más vulnerable a algunas enfermedades infecciosas. El aislamiento social y la soledad también pueden ser perjudiciales para la salud cerebral, pues se les ha relacionado con una función cognitiva más deficiente y un mayor riesgo de demencia, especialmente la enfermedad de Alzheimer. Además, la poca actividad social y estar a solas la mayor parte del tiempo puede contribuir a una disminución en la capacidad para realizar tareas cotidianas como conducir, pagar facturas, tomar medicamentos y cocinar. ¿Está usted en riesgo de aislamiento social y soledad? Ciertos factores pueden aumentar su riesgo de aislamiento social y soledad. Estos incluyen: • Pérdida de movilidad • Problemas de vista o audición • Desafíos psicológicos o cognitivos • Sentir una falta de propósito • Dificultades financieras • Vivir solo • Falta de transporte • Incapacidad para salir de casa sin ayuda • Un cambio importante en la vida, como la muerte de un familiar o la jubilación • Separación de amigos o familiares • Falta de apoyo social • Cuidar a un ser querido que está enfermo • Vivir en un vecindario rural, peligroso o de difícil acceso Las dificultades para comunicarse con los demás pueden llevar a una menor interacción social, aislamiento y mayores tasas de soledad. Los problemas de la audición que se ignoran o no se tratan pueden empeorar. Si usted cree que podría tener un problema para oír, hable con un médico. ¿Cómo puede hablar con su médico sobre la soledad y el aislamiento social? Si se siente aislado o solo la mayoría del tiempo, tal vez sea una buena idea informarle esto a su médico o profesional de la salud. Hablar sobre su salud con su médico significa compartir información sobre cómo se siente física, emocional y mentalmente. Describir sus síntomas puede ayudar a su médico a identificar el problema que tiene. Por ejemplo, cuéntele a su médico sobre cualquier cambio importante o estrés en su vida. Sea sincero y honesto con su médico sobre sus hábitos de salud y lo que está sucediendo en su vida. Esto le ayudará a comprender mejor sus afecciones médicas y su salud emocional, y a recomendarle las mejores opciones de tratamiento. Aprenda más sobre cómo hablar con su médico. ¿Cómo puede mantener la conexión con amigos y familiares? Hay cosas que puede hacer para protegerse a sí mismo o a un ser querido de los efectos negativos de la soledad y el aislamiento social. Primero, es importante cuidarse a sí mismo. Intente hacer ejercicio, comer saludablemente, dormir lo suficiente (de 7 a 9 horas) y realizar actividades que disfrute para ayudar a controlar el estrés y mantenerse lo más saludable posible, tanto mental como físicamente. También es importante mantenerse activo y en contacto con los demás. Las personas que participan en actividades productivas y significativas que disfrutan con otros tienen un sentido de propósito y tienden a vivir más tiempo. Por ejemplo, ayudar a otras personas a través del voluntariado lo ayuda a sentirse menos solo y le permite tener un sentido de misión y propósito en la vida, lo cual se relaciona con una mejor salud. Hay diversos estudios que muestran que actividades como estas pueden ayudar a mejorar su estado de ánimo, su bienestar y su función cognitiva. Aquí hay otras ideas para ayudarle a mantenerse en contacto. • Encuentre una actividad que disfrute, retome un viejo pasatiempo o tome una clase para aprender algo nuevo. Puede divertirse y conocer a otras personas con intereses similares. • Programe tiempo todos los días para mantenerse en contacto con sus familiares, amigos y vecinos, ya sea en persona, por correo electrónico, en las redes sociales, con llamadas telefónicas o mensajes de texto. Hable con personas de su confianza y comparta sus sentimientos. Sugiera una actividad para ayudar a sustentar y fortalecer las relaciones existentes. Otra buena forma de mantener las amistades es enviándoles cartas o tarjetas. • Utilice tecnologías de comunicación como videollamadas, parlantes inteligentes o incluso robots de compañía para ayudarlo a mantenerse ocupado y sentirse en contacto. • Si no sabe mucho de tecnología, inscríbase en una clase en línea o en persona en su biblioteca pública o centro comunitario para aprender a usar el correo electrónico o las redes sociales. • Piense en la posibilidad de adoptar una mascota si puede cuidarla. Los animales pueden ser una fuente de consuelo y también pueden reducir el estrés y la presión arterial. • Encuentre formas de ejercitarse con otros, como unirse a un club de caminata o hacer ejercicio con un amigo. Los adultos deben intentar al menos 150 minutos (2 horas y media) de actividad de intensidad moderada cada semana. • Conozca a sus vecinos. • Encuentre una comunidad, donde pueda profundizar su espiritualidad y participar con otros en actividades y eventos. • Consulte los recursos y programas que hay en los centros comunitarios o bibliotecas públicas. • Únase a otras personas y participe en su comunidad. Consejos para mantener la conexión con sus seres queridos si vive solo y tiene demencia • Identificar a una persona de su confianza, como un vecino, que sirva de contacto de emergencia y que pueda visitarlo en persona con regularidad o mediante una videollamada. • Aprender sobre los servicios de apoyo comunitario, las organizaciones sin fines de lucro. • Mantenerse en contacto con familiares y amigos a través de videollamadas o charlas en línea, correo electrónico y redes sociales. Si no sabe mucho de tecnología, solicite ayuda para aprender. • Hable con otros que compartan intereses comunes. Pruebe un grupo de apoyo en línea o en persona. Fuente de Infomación: Centro ADEAR del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento Alzheimer's Association AmeriCorps Seniors Family Caregiver Alliance Imagen: Magnific / Stock / The CReative Platform
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