Saltar al contenido
Colesterol y el riesgo cardiovascular

8 de septiembre de 2026

Colesterol y el riesgo cardiovascular

Cuáles son los niveles normales de colesterol, cuál es el bueno y cuál es el malo.

¿Qué es el colesterol? El término "colesterol" engloba a todas partículas de grasa, que circulan por nuestro organismo. El colesterol está presente en todas las células del cuerpo humano, necesaria para el normal funcionamiento del organismo. La mayor parte del colesterol, se produce en el hígado, aunque también se obtiene a través de algunos alimentos. Definamos su función:  Interviene en la formación de ácidos biliares, vitales para la digestión de las grasas.  Los rayos solares lo transforman en vitamina D para proteger la piel de agentes químicos y evitar la deshidratación.  A partir de él se forman ciertas hormonas, como las sexuales y las tiroideas. Tipos de colesterol La sangre conduce el colesterol desde el intestino o el hígado, hasta los órganos que lo necesitan y lo hace uniéndose a partículas llamadas lipoproteínas. Existen dos tipos de lipoproteínas:  De baja densidad (LDL): se encargan de transportar nuevo colesterol desde el hígado a todas las células de nuestro organismo.  De alta densidad (HDL): recogen el colesterol no utilizado, y lo devuelve al hígado para su almacenamiento o excreción al exterior a través de la bilis. Por estas características tan diferentes, al colesterol unido a lipoproteínas de baja densidad (LDL) se le ha denominado, popularmente, el “colesterol malo”. Por el contrario, al colesterol unido a lipoproteínas de alta densidad (HDL) tiene funciones protectoras frente a la aterosclerosis. Aunque los niveles bajos de HDL, también se han asociado a más riesgo de complicaciones cardiovasculares, no hay evidencia de que subir el HDL, sobre todo, con los fármacos que se han diseñado para ello proteja eficazmente frente a la aterosclerosis. ¿Por qué es un factor de riesgo?  Los niveles en sangre de LDL se relacionan linealmente con el riesgo de infarto; por el contrario, cuando las células son incapaces de absorber todo el colesterol que circula por la sangre, el sobrante se deposita en la pared de la arteria y contribuye a su progresivo estrechamiento originando la aterosclerosis.  Si un enfermo de ateromatosis mantiene muy bajos sus niveles de colesterol en sangre, puede lograr que ese colesterol pase de la pared arterial nuevamente a la sangre y allí sea eliminado. Por ello, se recomienda a los pacientes que han sufrido infarto de miocardio o accidente cerebral que mantengan cifras muy bajas de colesterol para intentar limpiar así sus arterias. Hipercolesterolemia y dislipemia La hipercolesterolemia no presenta síntomas ni signos físicos, así que su diagnóstico sólo puede hacerse mediante un análisis de sangre que determine los niveles de colesterol y también de los triglicéridos. Solo los pacientes con niveles muy elevados de LDL desde la infancia, como es el caso de hipercolesterolemia familiar, presentan signos por el depósito de colesterol en los tendones (xantomas) o en la córnea (arco corneal). Es conveniente, que todas las personas conozcan sus valores de colesterol en sangre, pero especialmente las que tengan otros factores de riesgo cardiovascular, familiares con colesterol elevado, con cardiopatía isquémica y otras enfermedades cardiovasculares, deben realizarse análisis a edades más tempranas.

¿Cuáles son los niveles normales de triglicéridos? Triglicéridos  Normal: menos de 150 mg/dl  Normal-alto: entre 100 y 500 mg/dl. Se considera hipertrigliceridemia a los niveles de triglicéridos superiores a 150-200 mg/dl  Alto: por encima de 500 mg/dl Como bajar el colesterol: tratamiento y prevención Hipercolesterolemia se puede prevenir siguiendo las siguientes recomendaciones:  Con una alimentación equilibrada y sin grasas saturadas. La dieta mediterránea, es la idónea porque su aporte de grasas proviene fundamentalmente de los ácidos grasos, monoinsaturados y poliinsaturados presentes en el pescado y los aceites de oliva y de semillas. También es importante el consumo de vegetales, legumbres, cereales, hortalizas y frutas.  Haciendo un programa de ejercicio aeróbico (caminar, carrera suave, ciclismo, natación…), a intensidad moderada (65-70 por ciento de frecuencia cardiaca máxima) y desarrollado de manera regular (tres a cinco sesiones por semana), aumenta el HDL (colesterol bueno) y reduce el LDL (colesterol malo) y los niveles de triglicéridos. Plan de acción 1. Hablar con un nutricionista. Te dirá como cambiar los ingredientes de tus recetas favoritas, para que tengan un sabor similar pero con menos grasas. 2. Pregunta a tu médico qué podes tomar para disminuir el colesterol de la sangre. 3. Come fruta/vegetales en el día. 4. Prepara comidas con bajo contenido de grasa saturada, utilizando grasas poli-insaturadas (aceite de oliva). 5. Come pescado al menos 2 veces a la semana. 6. Toma derivados lácteos con bajo contenido en grasa. 7. Aprende a identificar en las etiquetas de los alimentos cuales son más cardio saludables. Una vez diagnosticada la dislipemia, y si la dieta y el ejercicio físico no consiguen rebajar los niveles por si solos, el médico optará por un tratamiento con fármacos. La elección de los fármacos depende de la anomalía dominante: elevación del LDL (colesterol malo); elevación de los triglicéridos; o niveles elevados en ambos casos. Algunos de los fármacos para pacientes con colesterol elevado son:  Estatinas  Resinas de intercambio  Fitosteroles  Fibratos  Ezetimibe  Inhibidores de la PCSK9  Ácido Bempedoico Nunca se debe suspender la dieta ni los fármacos hasta que el médico lo indique. Colesterol en la mujer Durante el embarazo. Suele ser normal que la mujer sufra, una alteración de los niveles lipídicos en sangre. Las embarazadas deben controlar sus cifras de colesterol, y extremar el cuidado si son pacientes con hiperlipidemias previas. Durante la menopausia. Se producen alteraciones, en el perfil lipídico relacionado con el descenso de los estrógenos: disminuye el HDL y aumentan el colesterol total y el LDL. Los médicos recomiendan, la terapia hormonal sustitutoria (estrógenos y progesterona) o la terapia hormonal de estrógenos. Ambos tratamientos reducen las molestias habituales de la menopausia y previenen la osteoporosis. Además, en ocasiones, también pueden elevar ligeramente el HDL (colesterol bueno) y reducen el colesterol total. Colesterol y otros factores de riesgo Colesterol y Diabetes. La diabetes (tipo I y tipo II) puede aumentar las cifras de colesterol. De hecho, los niveles de colesterol deseables en los diabéticos son más bajos que en la población general. Colesterol y Obesidad. Los pacientes obesos, suelen tener triglicéridos altos y un nivel bajo de HDL. Bajar de peso produce un aumento de los niveles de HDL, una reducción de los niveles de triglicéridos, mejor tolerancia a la glucosa, disminución de los niveles de insulina y ácido úrico, y descenso de la tensión arterial. Colesterol y Sedentarismo. El ejercicio, es una de las recomendaciones generales para el tratamiento y la prevención de hipercolesterolemia. Entre las consecuencias positivas del ejercicio físico, sobre el organismo destaca la mejora de la capacidad pulmonar, del sistema cardiovascular y de los niveles de colesterol y de tensión arterial. Colesterol y Alcohol. El consumo excesivo de alcohol, causa que aumenten los trigliceridos. Fuente de información: Fundación Española del Corazón Imagen: Magnific / stock Descargo de Responsabilidad: Aviso importante: Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y educativos. No constituye asesoramiento médico, diagnóstico, prescripción ni tratamiento, y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud debidamente habilitado. No inicie, suspenda ni modifique tratamientos o medicamentos basándose únicamente en esta información. Ante una urgencia médica, comuníquese inmediatamente con el servicio correspondiente.

¿Querés saber más sobre Proactiva Salud?

Descubrí nuestros programas de bienestar para la generación 50+.

Conocer programas