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Dermocosmética

7 de julio de 2026

Dermocosmética

Aproximación al tratamiento del envejecimiento cutáneo

Introducción El envejecimiento ha sido y sigue siendo una constante histórica. Algunos autores lo definen como un proceso progresivo, irreversible, intrínseco y universal, que padece todo ser vivo, como expresión de la interacción entre la genética del individuo y su medio ambiente. Evitar el envejecimiento ha sido una de las mayores ambiciones del ser humano, en consecuencia combatir el envejecimiento representa un desafío para la medicina actual. Con el paso del tiempo, la mayoría de las funciones de los diversos órganos y tejidos del organismo disminuyen su actividad, bien por alteraciones en la actividad metabólica celular, bien por procesos que afectan a dichas células. Todos los sistemas del individuo presentan este proceso, pero en cada uno de ellos se desarrolla de forma distinta, lo que caracteriza a la vejez de una gran variabilidad biológica. Teorías del envejecimiento: La senescencia (Envejecimiento celular) y finalmente la muerte son consideradas como dos hechos que entran dentro de las perspectivas normales de cualquier célula u organismo vivo. Para combatir el envejecimiento fisiológico el hombre busca métodos que lo palien. Sabemos que en 1990 el 12% de la población en países civilizados tenía al menos 65 años. Para 2050 esta banda de población representara más del 30%. A enero de 2014 el 18.1% de la población en España es mayor de 65 años, con un 34% más de mujeres que de hombres que llegan a la vejez. La esperanza de vida en mujeres actualmente es de 85 años frente a los 80 en hombres. De estas personas, dos tercios tienen alteraciones de la piel médicamente significativa y tratable, y la mayor parte de esas alteraciones son atribuibles a una vida con exposición solar excesiva. El envejecimiento se define habitualmente como una progresiva e irreversible pérdida de la capacidad homeostática, a la larga incompatible con la vida. Afecta a todo el mundo, aunque a una velocidad variable. Para explicarlo se proponen varias teorías, una de ellas es la teoría genética, y la otra la de los errores metabólicos acumulados, según la cual se produce un acumulo de moléculas anómalas que comprometen el funcionamiento celular. En la teoría genética, se ha propuesto la existencia de genes que codificarían distintas funciones, genes con efectos beneficiosos en la juventud y perniciosos al envejecer. Hoy en día se está poniendo de moda el concepto de genocosmética, ya que es lógico pensar que no todas las pieles son iguales y que cada piel requiere de productos diferentes para asegurar una salud y bienestar óptimos. Gracias al perfil genético, se nos da la posibilidad de realizar un enfoque personalizado, dando lugar al producto óptimo para cada piel con la combinación única de ingredientes que traten y prevengan ciertas anomalías cutáneas como las arrugas, la flacidez facial y la hiperpigmentación, entre otros. La genocosmética es pues, una cosmética personalizada especialmente dirigida para quienes no se conforma con la distinción básica entre piel seca, grasa o mixta, recomendada para tratar ese tipo de piel y cuando presentan manchas, cuperosis, arrugas, flacidez. Porque cada persona es diferente y no todas las pieles son iguales. Hay genes que indican el tipo de alteraciones que nuestra piel sufre y sufrirá. Investigaciones recientes han descubierto que cerca de 1500 genes están involucrados en el proceso de envejecimiento de la piel. Se trata de genes responsables de proporcionar humedad, textura, elasticidad, capacidad antioxidante y protección solar a la piel, etc. Al conocer estos genes, podemos dirigir la cosmética, para corregir las alteraciones que se producen, bien sea por el proceso natural del envejecimiento, interviniendo así en la activación de uno o varios genes, como por ejemplo, los genes que actúan en la síntesis de colágeno y elastina. Todos los trabajos sobre genocosmética se basan en le reactivación de la telomerasa por un lado, y por otro los que tienen en cuenta el polimorfismo genético. Cabe señalar en el estudio del fotoenvejecimiento la importancia que tienen los radicales libres, ya que el aumento en la producción de radicales libres produce un aumento de la rigidez de las membranas celulares y tejido conectivo debido a enlaces cruzados. Esto lleva a una disminución del aporte de sangre a los órganos y tejidos, con la consiguiente disminución de la perfusión tisular. Para contrarrestar la acumulación de bioproductos citotóxicos derivados de las reacciones oxidativas necesarias para la vida, los organismos vivos han desarrollado procesos de destoxificación, de reparación del ADN, y antioxidantes naturales, depuradores de radicales libres, enzimas y sistemas de degradación proteica. Los procesos degenerativos asociados con la edad son en parte el resultado de daño no reparado a macromoléculas producido por los radicales libres. Un 2-5% del oxígeno inhalado es convertido en radicales de oxigeno tóxicos. A pesar de este pequeño porcentaje, cuando un individuo alcanza los 70 años de edad, ha producido más de 900 kg de radicales de oxígeno. Un radical especialmente tóxico es el radical hidroxilo (•OH) ya que debido a su alta reactividad, ataca indiscriminadamente a todas las moléculas. La mayoría de las proteínas dañadas por los radicales libres son enzimas, principalmente las enzimas que contienen metales de transición, por su alto riesgo de generar H en la vecindad de la proteína. Las proteínas dañadas por la oxidación se acumulan con la edad, estimándose en un 30-50% del total de las proteínas celulares presentes en la vejez. Otro efecto de los radicales libres es la peroxidación lipídica, principalmente presente como destrucción oxidativa de los ácidos grasos poliinsaturados (PUFA) de las membranas celulares. Es un proceso incontrolado de autooxidación que culmina con la formación de hidroperóxidos lipídicos y aldehídos.

Cosmética antienvejecimiento: La lucha frente al envejecimiento cutáneo se puede plantear bajo dos puntos de vista; en primer lugar con carácter preventivo, retrasando las manifestaciones del envejecimiento de la piel, y por otro lado con carácter reparador, mejorando el estado de una piel envejecida. Tratamiento preventivo: Los objetivos deben ser conseguir una buena hidratación de la epidermis, de la radiación solar extrema. Para la hidratación epidérmica se pueden utilizar proteínas y ceramidas de cadena corta y ácidos grasos libres, ceramidas y derivados del colesterol. Una vez conseguida la hidratación debemos retrasar la involución de la dermis, mantenerla joven, para ello se utilizan estimulantes celulares como los extractos de centella asiática y extracto de timo, vitamina C, vitamina A, ácido pantoténico y fibronectina, definiendo bien la dosis por un profesional a utilizar, para una mayor efectividad y control médico del producto. Extracto de centella asiática: por su contenido en ácido asiático, ácido madecásico, tiene capacidad de regenerar el tejido dérmico, aumentando la vascularizacion del tejido conjuntivo. Contiene además flavonoides, fitosteroles, aminoácidos y azúcares... y actúa también en base a ello estimulando la síntesis de colágeno. El extracto de timo tiene una acción similar al extracto de centella asiática. Vitamina C es conocida por su capacidad antioxidante y antirradicales, interviene en la síntesis de colágeno por parte del fibroblasto. Se ha demostrado tambien su efecto protector frente a la radiación UV. Son numerosos los derivados de Vitamina C que se utilizan. Ácido pantoténico (vitamina B5), favorece igualmente la estimulación de fibroblastos, y el efecto es mayor cuando se asocia con vitamina C. Es usado en cosmética como emoliente, en concentraciones que oscilan entre 0.1 y 1 %, pudiendo llegar al 2% en otros desórdenes de la piel. Fibronectina tiene capacidad de aumentar el crecimiento celular favoreciendo la epitelización. Es una glicoproteina, y en tejidos poco irrigados es necesario hacer aporte externo de la misma, pero debido a su elevado PM (entre 400.000-500.000 Daltons) no penetra con facilidad por lo que se utiliza un péptido producto de su hidrólisis, con un PM de 20.000 daltons. Vitamina A se utiliza un derivado con gran efectividad, el Tegosphere®, es relativamente más estable ya que se presenta protegido mediante encapsulación, consiguiéndose una liberación controlada. Para la protección frente a los radicales libres, se emplean antioxidantes naturales como las vitamina E y C, betacaroteno y por supuesto el empleo de filtros solares de utilidad incuestionable en la prevención del fotoenvejecimiento. Son numerosos los preparados realizados por laboratorios de marcada trayectoria a nivel mundial, utilizados y obtenidos de extractos de diversas plantas, alguno de ellos son de gran utilidad y eficacia. Cosmética antienvejecimiento reparadora: En este caso se debe intentar conseguir la recuperación de los tejidos lesionados, empleando como se ha comentado anteriormente la fibronectina, o el reparador del ADN, que actúa a nivel molecular estimulando los procesos reparadores de las moléculas atacadas por los radicales libres. En la actualidad existen determinados compuestos formados por colágeno. De especial interés, son los beneficios de la melatonina como antioxidante y protector celular, dada su capacidad para neutralizar los radicales libres causantes del daño tisular y patologías neurodegenerativas. Estudios in vitro revelan una capacidad antioxidante, más efectiva que la vitamina E, ácido ascórbico o glutation. De su aplicación tópica se derivan una serie de acciones como efecto antirradical, efecto antiarrugas, regenerador cutáneo, despigmentante y protector celular frente a radiaciones ionizantes o tratamientos postquimioterápicos. Conclusiones La población mayor mundial busca una vida más saludable, e intenta conseguir todo aquello que se lo facilite, y en este sentido el mercado potencial para los productos de la piel contra el envejecimiento es verdaderamente enorme. El envejecimiento cutáneo debe tratarse asociando varios activos para conseguir una mayor efectividad. Por otro lado, el futuro de este tratamiento puede estar en el estudio de los genes, que nos indicarán el preparado más adecuado a cada tipo de piel. De igual manera son necesarias más investigaciones, para poder avalar el concepto de genocosmética. Glosario: Homeostática (capacidad de los seres vivos para mantener un equilibrio interno constante). Radicales Libres (Aunque son naturales, al multiplicarse por factores como la radiación UV, la contaminación y el estrés, generan estrés oxidativo. En la piel, esto destruye el colágeno y la elastina, provocando arrugas, flacidez, manchas y un tono apagado) Peroxidacion Lipídica (altera la fluidez y permeabilidad de las membranas celulares, inactiva las proteínas y genera tóxicos que dañan el ADN. Esto puede desencadenar la muerte celular y el envejecimiento. Fuente: MEDILINE PLUS Centro de Control de Enfermedades ( CDC ) Trabajo científico realizado por: Ruiz Martínez, Ma Adolfina; Morales Hernández Ma Encarnación Dpto. de Farmacia y Tecnología Farmacéutica. Facultad de Farmacia. Universidad de Granada (España). Imágen: Freepek / Magnific Descargo de Responsabilidad: Aviso importante: Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y educativos. No constituye asesoramiento médico, diagnóstico, prescripción ni tratamiento, y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud debidamente habilitado. No inicie, suspenda ni modifique tratamientos o medicamentos basándose únicamente en esta información. Ante una urgencia médica, comuníquese inmediatamente con el servicio correspondiente.

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